Tras un empate sin goles contra Bélgica en el SoFi Stadium, la selección de fútbol de Irán dejó un emotivo mensaje manuscrito en su vestuario. Este gesto, durante la fase de grupos de la justa mundialista, sirvió para expresar el agradecimiento del equipo por la hospitalidad recibida en la ciudad de Los Ángeles, la cual fue sede de sus dos primeros encuentros.
El contenido de la nota destacó la resiliencia histórica de su nación, afirmando que el espíritu de Irán permanece vivo e inquebrantable desde la antigua Persia hasta la actualidad. En el escrito, los jugadores manifestaron con firmeza que llegaron a la competición con orgullo, compitieron con honor y se retiraron de la ciudad con total dignidad.
La participación de Irán ha estado marcada por dificultades logísticas, ya que el equipo tuvo que establecer su base en Tijuana, México, y viajar a Estados Unidos solo para los partidos debido a restricciones y sanciones. El seleccionador Amir Ghalenoei ha criticado estas medidas, señalando que su equipo ha enfrentado retos únicos que ninguna otra selección ha tenido que soportar en el torneo.
Finalmente, el mensaje incluyó un profundo agradecimiento a los seguidores iraníes que brindaron su «corazón, voz y alma» durante los minutos de juego. La nota concluyó con un deseo de que la paz, el respeto y la amistad prevalezcan entre todas las naciones, mientras el equipo se prepara para viajar a Seattle para su próximo partido contra Egipto.







