Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como «El Cangrejo» y nieto del general Raúl Castro, ofreció su primera entrevista a una cadena de televisión internacional (The National News). En su intervención, el influyente militar —quien funge como canal informal de negociación con Washington— delineó los ejes de la política exterior y económica de Cuba, manifestando la plena disposición de la isla para consolidar una relación «civilizada, cordial y de respeto mutuo» con los Estados Unidos, aclarando que su país no representa ninguna amenaza para la seguridad estadounidense.
No obstante, el vocero denunció los obstáculos de negociar bajo la actual estrategia de presión de la Casa Blanca. Sentenció que es inviable avanzar en acuerdos en medio de un ambiente hostil marcado por medidas coercitivas, amenazas y condicionamientos. El portavoz advirtió con firmeza que, aunque La Habana prioriza el diálogo sobre la confrontación, la soberanía y dignidad del pueblo cubano no se someterán ante ninguna potencia extranjera.
Finalmente, alineado con las directrices de su abuelo, «El Cangrejo» reconoció la urgencia de reestructurar el sistema interno para no repetir errores del pasado basados en la dependencia de un solo mercado. Para blindar la independencia de la isla, detalló que la estrategia nacional se centrará en diversificar la economía, abrir la captación de inversión extranjera y construir un modelo económico propio, soberano pero receptivo a las mejores experiencias globales.







