Londres. — La crisis política dentro del Partido Laborista se intensificó este viernes luego de que varios ministros del Gobierno británico pidieran al primer ministro Keir Starmer que considere su renuncia, en medio del ascenso político de Andy Burnham, quien obtuvo un escaño parlamentario que lo coloca como potencial rival por el liderazgo del partido.

De acuerdo con medios británicos, la titular británica de Transportes, Heidi Alexander, fue la primera en plantearle en privado a Starmer la necesidad de establecer “un calendario” para su dimisión, argumentando que sería lo mejor tanto para el Partido Laborista como para el país.

A esta postura se habrían sumado el ministro de Energía, Ed Miliband, y la titular de Interior, Shabana Mahmood, quienes también le sugirieron que facilite una «transición ordenada».

Amenaza de dimisiones en cadena

Según reportes, “varios” integrantes del gabinete estarían dispuestos a renunciar si Starmer decide mantenerse en el cargo. En el último mes, el primer ministro ya acumula siete salidas importantes dentro de su Gobierno, incluidas las de los titulares de Sanidad y Defensa.

Pese a ello, Starmer sostuvo reuniones y llamadas con miembros de su gabinete durante la jornada para intentar reforzar su liderazgo.

Burnham toma fuerza en el Labour

La presión aumentó tras la victoria de Andy Burnham en las elecciones parciales de Makerfield, resultado que le permitió obtener un escaño en la Cámara de los Comunes, requisito indispensable para aspirar formalmente al liderazgo laborista.

Para activar un desafío interno, Burnham necesita el respaldo de al menos 81 diputados laboristas. Según medios cercanos al partido, esa cifra ya habría sido alcanzada, con apoyo incluso de ministros que actualmente forman parte del Gobierno de Starmer.