Bogotá. — Un jaguar macho adulto de entre 110 y 120 kilos escapó este jueves de un centro de atención de fauna silvestre de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonía (Corpoamazonía), en Leticia, donde recibía tratamiento veterinario tras haber sido rescatado en las instalaciones de la Universidad Nacional de Colombia.
Especialistas identificaron al felino como un ejemplar adulto de Panthera onca y lo encontraron agotado, con problemas de salud presuntamente derivados de una infección cutánea. Tras sedarlo, lo trasladaron a un centro especializado para mantenerlo bajo observación.
Sin embargo, al amanecer de este jueves, el animal logró romper la estructura y escapar del recinto donde recibía atención, por lo que el personal lo encontró vacío.
La senadora Andrea Padilla informó en la red social X que las autoridades activaron un comité de gestión de riesgo debido a que la zona es urbana y residencial, mientras continúan las labores de búsqueda con drones y sensores térmicos para evitar posibles encuentros con habitantes del sector.
Padilla aseguró que, según reportes preliminares, el ruido provocado por fuegos artificiales tras un partido de fútbol pudo haber causado estrés y angustia al animal, lo que habría detonado su fuga.
Críticas por las condiciones del centro
La legisladora aprovechó el caso para cuestionar las condiciones de los centros de atención de fauna silvestre en Colombia y urgió al Ministerio de Ambiente a fortalecer estas instalaciones, al afirmar que las autoridades han ignorado esta problemática durante años.
También pidió al presidente Gustavo Petro intervenir con todos los recursos necesarios para garantizar la captura segura del jaguar, luego de que el mandatario calificara días atrás la aparición del animal en la universidad como como si el «felino ancestral americano se mostrara para defender la universidad pública».
El jaguar es el felino más grande de América y uno de los principales símbolos de la Amazonía. Actualmente enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la caza ilegal y el conflicto con actividades humanas, factores que ponen en riesgo su conservación.







