De acuerdo con el Banco de México, la morosidad en los créditos al consumo de los hogares alcanzó su techo histórico en febrero al rebasar los 62 mil millones de pesos; el banco central atribuye el alza a la selección de clientes de alto riesgo y al encarecimiento global de materias primas.
El nivel de morosidad en el financiamiento bancario otorgado a las familias mexicanas ha entrado en una fase de presiones estadísticas sin precedentes. El Banco de México (Banxico) informó que la cartera vencida de los créditos de la banca comercial dirigidos a los hogares del país ascendió a 61 mil 695 millones de pesos al cierre del mes de abril, lo que representó un incremento del 7.2 por ciento en comparación con los registros reportados al inicio del año.
Techo histórico de morosidad en el arranque de año: Las bitácoras financieras emitidas por el Banco Central revelan que los primeros cuatro meses de este ejercicio fiscal han registrado cifras récord en el índice de impago. Este panorama contrasta de forma directa con el comportamiento observado durante el mismo periodo del año pasado, ciclo que se caracterizó por reportar un ligero declive en los niveles de retraso crediticio.
La evolución mensual de los saldos insolutos de la cartera vencida se desglosa bajo el siguiente orden cronológico de ley:
- Cierre de ciclo : El año anterior concluyó con una cartera vencida consolidada de 57 mil 540 millones de pesos.
- Enero: El indicador experimentó una ligera reducción de 36 millones de pesos, ubicándose en los 57 mil 504 millones de pesos.
- Febrero: El índice sufrió un severo repunte del 8.6 por ciento, disparándose hasta los 62 mil 473 millones de pesos, el saldo monetario por morosidad más alto del que se tenga registro en la historia del sistema financiero del país.
- Marzo: La medición registró una leve contracción de 961 millones de pesos, colocándose en los 61 512 millones de pesos.
- Abril: El saldo volvió a tomar una trayectoria al alza para fijarse en los citados 61 mil 695 millones de pesos.
Al realizar un balance comparativo interanual, la brecha de impago se vuelve más pronunciada. En el cuarto mes del año previo, la cartera vencida captada por Banxico se situaba en 45 mil 532 millones de pesos, lo que significa que el saldo de este año es un 35 por ciento superior, equivalente a una diferencia nominal de casi 16 mil millones de pesos en detrimento de la salud financiera de los acreditados.
Flexibilización de filtros bancarios y choques geopolíticos: Ante este escenario de alerta para los intermediarios financieros, el más reciente Reporte de Estabilidad Financiera de Banxico precisó que el incremento de la morosidad se manifestó en todos los segmentos que integran la cartera de consumo, registrando un repunte especialmente «pronunciado en prácticas personales». El Instituto Central aclaró que, si bien el fenómeno responde a prácticas de selección de clientes que resultaron más riesgosas en los filtros internos de algunas instituciones financieras en particular, la situación actual no representa un indicio de deterioro sistemático para el grueso de la banca.
No obstante, las variables macroeconómicas externas añaden un factor de riesgo para el presupuesto de los consumidores. El Banco de México apuntó que la persistencia del conflicto bélico en la región de Oriente Medio continúa elevando los precios internacionales de diversas materias primas, lo que se traduce de manera automática en mayores costos de producción y comercialización para algunos bienes de consumo básico. Las autoridades financieras advirtieron que este impacto inflacionario podría reducir el ingreso disponible de las familias, dificultar los esquemas de repago de las deudas adquiridas y elevar las tasas de morosidad.







