París. — Los líderes del G7, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteraron su respaldo a Ucrania, su soberanía e integridad territorial, y coincidieron en la necesidad de incrementar la presión sobre Rusia para impulsar negociaciones que conduzcan al fin del conflicto.
Durante la cumbre celebrada en Évian, los mandatarios analizaron nuevas medidas para presionar al Kremlin, entre ellas posibles sanciones adicionales a las exportaciones de petróleo ruso una vez que se normalice la situación en el estrecho de Ormuz.
Fuentes diplomáticas francesas señalaron que existe consenso entre los miembros del grupo sobre la necesidad de reforzar la presión económica para acercar a Rusia a una mesa de negociación.
Trump y Zelenski acercan posiciones
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participó en la sesión dedicada a la guerra y recibió muestras de apoyo de los líderes presentes. Según fuentes francesas, Trump destacó que Ucrania ya no es percibida como la parte que pierde el conflicto, una situación que consideró favorable para Kiev.
Ambos mandatarios tienen previsto sostener una reunión bilateral adicional en el marco de la cumbre.
La reunión estuvo precedida por un encuentro entre Zelenski y el presidente francés, Emmanuel Macron, quien buscó subrayar públicamente el respaldo de Francia a Ucrania, recibió a Zelenski en los jardines del hotel donde se celebra la cumbre y lo acompañó durante varios minutos frente a las cámaras.
Las autoridades francesas destacaron que todos los integrantes del G7 expresaron una postura común de apoyo a Kiev, en un intento por reforzar la imagen de Estados Unidos como un aliado confiable tras las tensiones registradas anteriormente entre Trump y Zelenski.
Apoyo militar sigue siendo clave
Los líderes coincidieron en que mantener la presión sobre Rusia requiere que Ucrania conserve su capacidad de defensa, especialmente mediante sistemas antiaéreos y otros recursos militares.
Actualmente, los países europeos aportan la mayor parte de la financiación para el armamento ucraniano, mientras que Estados Unidos ha reducido su apoyo directo desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, aunque continúa proporcionando información estratégica e inteligencia satelital.







