Toronto, Canadá. Una tienda de cannabis de esta urbe, denominada Cosmic Charlies, procedió a la destrucción total de su inventario de pipas de agua tipo bong que emulaban la silueta oficial del trofeo de la Copa del Mundo. La drástica medida se ejecutó la jornada de este lunes 15 de junio de 2026 como respuesta inmediata a una notificación legal promovida por los apoderados jurídicos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), quienes acusaron una presunta infracción en materia de propiedad intelectual y uso no autorizado de marca registrada.
La notificación de cese y desistimiento
De acuerdo con las minutas corporativas del caso, el despacho de abogados Lipkus Law, que actúa en representación de los intereses de la FIFA dentro del territorio de Canadá, remitió una carta de cese y desistimiento el pasado viernes 12 de junio. En el documento, la firma citó el uso no autorizado de las marcas registradas de la FIFA y exigió el retiro inmediato del mercado del artículo denominado comercialmente como “FIFA Bong”, un artefacto fabricado a base de silicón cuyo precio de venta al público se había tasado en 50 dólares por unidad.
Ante la amenaza de un litigio de gran escala, los hermanos Sean y Charles Kady, copropietarios del establecimiento, optaron por acatar las disposiciones de ley de forma expedita. Los empresarios destruyeron las piezas restantes de su inventario utilizando tijeras y mazos directamente en las instalaciones del local.
Turismo cannábico y un único comprador anónimo
Las bitácoras de venta de la tienda arrojaron un dato peculiar antes del arribo de la reclamación corporativa:
- Venta Única: El polémico producto llegó a comercializarse con éxito a un único comprador, quien adquirió la pieza bajo el estatus de anonimato antes de que se ordenara el retiro del estante.
- Estrategia de Mercado: Los propietarios explicaron que la adquisición de estas pipas conmemorativas formaba parte de una campaña para sumarse a las festividades del Mundial 2026, certamen coorganizado de forma conjunta por Canadá, México y los Estados Unidos. El objetivo de los comerciantes era visibilizar la legalidad de la industria del cannabis en el país y promover a Canadá como un destino de turismo relacionado con el consumo regulado de este producto.
A pesar del trago amargo que significó perder el lote de mercancía, los hermanos Kady reconocieron ante los medios que la presión del consorcio de fútbol terminó jugando a su favor en términos publicitarios. El amago legal desencadenó una inesperada y masiva campaña viral de relaciones públicas que les otorgó una exposición mediática internacional con la que originalmente no contaban.







