El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció otorgar amplios poderes a los bancos locales para compartir videos de vigilancia de clientes y datos cibernéticos. La medida, respaldada en la Sección 314(b) de la Ley Patriota, busca perseguir a los financistas de cárteles de la droga y desmantelar redes de fraude vinculadas a la inmigración ilegal.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reveló ante banqueros en Houston que los esquemas de fraude de impuestos sobre la nómina alcanzaron la cifra de 2 mil 500 millones de dólares en actividad sospechosa durante 2025. Bessent vinculó esta explotación financiera con la crisis fronteriza, responsabilizando a la administración previa de permitir que bandas criminales lavaran dinero sucio en el sistema estadounidense.

Intercambio de datos e indicadores de fraude

Bajo esta nueva directriz de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), las instituciones financieras podrán intercambiar grabaciones, direcciones IP y patrones de navegación. Los principales indicadores de alerta identificados por el Tesoro incluyen:

  • Transferencias masivas tras agregar nuevos beneficiarios.
  • Inicios de sesión desde ubicaciones geográficas distantes.
  • Uso de múltiples cuentas con datos de identidad duplicados o sospechosos.

La FinCEN emitió una advertencia enfocada en combatir la economía sumergida y la mano de obra ilegal. La guía insta a los bancos a denunciar intermediarios laborales poco éticos, empresas fantasma y esquemas de robo de identidad, dotando al sector de herramientas para frenar el fraude en tiempo real.