El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, respaldó la línea dura del presidente Donald Trump y confirmó que el Comando Central ejecutará acciones de fuerza; condicionan el cese del bloqueo militar a que Teherán firme la renuncia definitiva al desarrollo de armamento atómico.

Washington, Estados Unidos. El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió este miércoles 10 de junio de 2026 que las fuerzas armadas norteamericanas se encuentran listas para ejecutar ataques militares con bombas sobre instalaciones estratégicas de Irán si el régimen de Teherán se niega a firmar un acuerdo definitivo que condene su programa nuclear. Desde las instalaciones del Comando Central en Florida, el funcionario federal ratificó que las comisiones del Pentágono han concluido las reuniones de información técnica para desplegar ofensivas aéreas inmediatas, alineándose con las directrices de presión máxima del presidente Donald Trump para forzar una negociación trilateral bajo los términos del bloque occidental.

El ultimátum del Pentágono ante el Comando Central El titular del Departamento de Defensa se presentó escoltado por guardias de honor para fijar la postura oficial de la Casa Blanca en una jornada de alta tensión geopolítica. El secretario disculpó la ausencia del almirante Cooper, comandante en jefe del Comando Central, detallando que las mesas operativas permanecen bajo sesión permanente debido a las órdenes ejecutivas dictadas desde la Oficina Oval.

La estrategia de «golpeteo» y el bloqueo marítimo El jefe del Pentágono ironizó sobre el comportamiento histórico que han mantenido los diplomáticos iraníes en las mesas de negociación internacionales, señalando que el gobierno persa únicamente ha buscado dilatar los plazos mediante tácticas de distracción o «golpeteo constante» (tap, tap, tapping). Ante este panorama, Hegseth argumentó que el Departamento de Guerra responderá con la misma analogía mecánica pero a nivel de artillería pesada, sustituyendo el cabildeo político por detonaciones de precisión en los polígonos industriales de Medio Oriente.

El funcionario estadounidense defendió la legalidad y la efectividad de las maniobras de disuasión que se han implementado desde el inicio de las fricciones, destacando dos componentes nucleares:

  • Operación Furia Épica (Epic Fury): El plan de contingencia desplegado por las flotas navales y aéreas del Comando Central para vigilar los reactores de enriquecimiento de uranio.
  • Bloqueo Económico y Marítimo: Las restricciones de navegación impuestas en los estrechos comerciales para estrangular los ingresos del gobierno de Teherán.

El objetivo final: Cero armamento nuclear para Teherán A pesar de la retórica belicista vertida en el reporte audiovisual del archivo Pete Hegseth.mp4, el secretario de Defensa matizó que la intención de los Estados Unidos no es iniciar una guerra prolongada ni reactivar conflictos que puedan eludirse por la vía de los tratados comerciales o arancelarios, los cuales también se revisan en el bloque de América del Norte.

Hegseth concluyó puntualizando que el único desenlace aceptable para la administración de Donald Trump es garantizar, mediante la fuerza de las armas o la capitulación diplomática, que Irán nunca posea la capacidad de desarrollar o almacenar un arma nuclear, meta que las propias autoridades iraníes afirman compartir públicamente pero que el Pentágono exige asegurar bajo contratos de supervisión internacional.