La Secretaría de la Defensa Nacional retiró el artefacto de un puesto de antigüedades instalado en el plantón del magisterio disidente; las autoridades estatales confirmaron que el objeto carecía de carga explosiva.
Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Las corporaciones de seguridad pública y las unidades de materiales de guerra de las fuerzas armadas activaron un protocolo de contingencia urbana orientado a neutralizar los riesgos civiles derivados de la comercialización informal de pertrechos militares antiguos. La oportuna intervención de las brigadas de inspección permitió aislar el perímetro de alta afluencia peatonal, verificando la desactivación del contenedor balístico para proceder a su traslado seguro hacia los almacenes de custodia pericial de la federación.
Reporte ciudadano y características del artefacto bélico: Alrededor de las 14:13 horas del domingo 7 de junio, se captó un reporte de alerta. Un ciudadano se aproximó a los puntos de guardia del Palacio de Gobierno para notificar que, en la explanada de la Alameda de León, frente a la Catedral Metropolitana, se exhibía un objeto metálico sospechoso con las características de una munición de artillería pesada.
El artefacto se encontraba expuesto al público en un puesto dedicado a la compraventa de objetos usados y antigüedades, el cual operaba temporalmente dentro del perímetro del plantón que mantienen los integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en la plaza central de la capital oaxaqueña. Los análisis preliminares de la estructura indicaron que se trataba de una bomba o granada de mortero de diseño antiguo, cuyas características morfológicas corresponden a los proyectiles de fragmentación utilizados de forma masiva durante los conflictos armados de la Guerra Civil Española o la Segunda Guerra Mundial.
Despliegue de la Policía Estatal y resguardo de la Defensa: Ante el peligro latente de que el contenedor conservara propiedades volátiles, la Policía Estatal de Oaxaca despachó de inmediato un contingente a la Alameda de León. Los elementos policiacos procedieron a evacuar los comercios semifijos adyacentes y a establecer un cinturón de seguridad y acordonamiento preventivo para evitar cualquier tipo de accidente o manipulación inadecuada por parte de los transeúntes.
Una vez asegurado el cuadrante, la administración estatal notificó formalmente a la comandancia de la zona militar correspondiente. Especialistas en desactivación de explosivos de la Secretaría de la Defensa Nacional arribaron al sitio para tomar el control de la escena. Tras realizar una inspección de rayos X y densidad, los peritos del ejército dictaminaron con certeza técnica que el proyectil se encontraba completamente inerte y no contenía carga explosiva ni espoleta activa. El personal de la Defensa procedió al levantamiento y retiro definitivo de la pieza histórica para trasladarla a sus instalaciones con el fin de continuar con las diligencias.







