El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó la detección de tres nuevos casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo, lo que ha encendido las alertas sanitarias en el sector ganadero del sur del país. Dos de los casos se localizaron en el estado de Texas, afectando específicamente a un ternero en el condado de La Salle y a una cabra en el condado de Gillespie.
Por otra parte, el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) aclaró la situación de un quinto caso reportado inicialmente el lunes en un perro en el condado de Andrews, Texas. La agencia federal determinó que el hallazgo será reclasificado oficialmente como el primer caso detectado en Nuevo México.
Aunque el veterinario que realizó el diagnóstico y reportó la anomalía se encuentra físicamente en Texas, el canino reside habitualmente en un hogar del condado de Lea, Nuevo México, una localidad fronteriza entre ambas entidades.
“Esta situación está evolucionando y esperamos que surja nueva información a medida que continúe nuestra investigación”, advirtió Dudley Hoskins, subsecretario del USDA para programas de comercialización y regulación, a través de un comunicado oficial.
Las autoridades fitosanitarias e inspectores de la dependencia ya se encuentran desplegados en las zonas afectadas para implementar cercos epidemiológicos, rastrear el origen de la dispersión de este parásito agresivo y evitar pérdidas masivas en la producción pecuaria de la región.







