Este domingo, la Arquidiócesis de México señaló que el inicio de la Copa Mundial de Fútbol 2026 representa un acontecimiento global que ofrecerá un necesario «respiro» a un mundo actualmente fragmentado por divisiones políticas, conflictos bélicos y profundas desigualdades socioeconómicas. No obstante, la Iglesia advirtió que más allá de los goles y la emoción deportiva, las responsabilidades humanas, la búsqueda de la paz y la defensa de la dignidad permanecen intactas.
A través del editorial de su semanario católico Desde la Fe, la institución religiosa hizo un llamado a evitar el aislamiento que suelen provocar las pantallas. «El deporte no tiene por qué ser una razón para alejarnos de quienes amamos, para aislarnos, para encerrarnos por horas frente a una televisión, despreciando el contacto con el otro o aquello que requiere de nuestra atención», puntualizó el texto arzobispal.
La Iglesia católica exhortó a los fieles y a la sociedad en general a transformar el torneo en una oportunidad para la reconciliación, el diálogo y el fortalecimiento de los vínculos familiares. Aunque reconoció que «el mundo vuelve a detenerse frente a una cancha» debido a la pasión que despierta el fútbol, la Arquidiócesis subrayó que «sigue siendo necesaria la paz en nuestras comunidades, estar cerca de quienes sufren, valorar y defender la vida y la dignidad humana, y sigue siendo urgente la reconciliación en México» tras el silbatazo final de cada encuentro.







