El Papa León XIV presidió este domingo una multitudinaria celebración del Corpus Christi en la emblemática Plaza de Cibeles, en Madrid, España. Durante su homilía, el Sumo Pontífice hizo un llamado urgente a la sociedad a redescubrir la riqueza espiritual de las tradiciones religiosas españolas, instando a que estas sean vistas como una “escuela de fe viva” y no como “un museo del pasado que visitar”.
El Obispo de Roma exhortó a los miles de fieles congregados a dejarse transformar por la Eucaristía para convertirse en «constructores de un mundo nuevo». En su mensaje, el Papa enfatizó que la festividad va más allá de los actos litúrgicos tradicionales: “No se trata únicamente de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada”. Asimismo, detalló que la religiosidad debe enseñar a la comunidad a arrodillarse tanto ante Dios como ante el prójimo, promoviendo la gratuidad del amor y un compromiso activo ante los desafíos de la sociedad actual para la edificación del bien común.
Un momento de gran emotividad durante la misa fue la participación de 16 personas privadas de la libertad procedentes del centro penitenciario de Soto del Real. Los internos asistieron a la celebración portando camisetas con la leyenda: «Que quien busca la libertad la encuentre en tu amor de padre», manifestando su profunda conmoción por la cercanía, sinceridad y nobleza que el pontífice les transmitió durante el encuentro religioso.









