El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un momento inusual y mediático durante un encuentro sobre agricultura en el estado de Wisconsin. El patinador de velocidad y campeón olímpico estadounidense, Jordan Stolz, sorprendió a los asistentes al colocar una de sus medallas de oro alrededor del cuello del mandatario. El emotivo gesto se produjo en un ambiente distendido en el que el presidente bromeó ante el público asegurando, entre risas, que «no se la iba a devolver».
El encuentro tuvo lugar en las instalaciones de Custer Farms, una conocida explotación agrícola ubicada en Chippewa Falls, Wisconsin. El evento principal consistió en una mesa redonda de trabajo enfocada en la agricultura estadounidense, donde se discutieron las políticas federales, la asequibilidad y los desafíos económicos que enfrentan los productores locales. El acto contó con la presencia de importantes figuras políticas y del sector, incluyendo a la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, y al propietario de la granja, Ken Custer.
Jordan Stolz, nativo de Wisconsin y una de las máximas figuras del patinaje de velocidad a nivel mundial, se convirtió en el centro de atención tras su histórica participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. En dicha justa, Stolz brilló al ganar las medallas de oro en las categorías de 500 y 1,000 metros, imponiendo además nuevos récords olímpicos en ambas disciplinas, lo que consolidó su estatus como uno de los atletas más destacados del equipo de EE. UU.
Tras el intercambio de la medalla y un estrechón de manos, Trump le preguntó al joven patinador sobre sus planes futuros dentro del deporte de alto rendimiento. Stolz, quien irrumpió con fuerza en la escena internacional desde la temporada 2021-2022 a los 17 años, confirmó su intención de mantenerse en la élite y seguir compitiendo con el objetivo de representar a su país en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City, Utah, proyectados para el año 2034.







