La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó los días 28 y 29 de mayo recorridos de verificación en el ejido Arroyo del Hacho, municipio de Guanaceví, Durango. En el lugar, la dependencia detectó un proyecto de explotación de minerales metálicos que operaba de manera irregular, afectando una superficie de 3 mil 200 metros cuadrados.
Durante la inspección de campo, el personal especializado localizó obras y actividades relacionadas con la extracción de recursos como plata, oro y zinc. Asimismo, constataron la instalación rudimentaria de maquinaria pesada y equipo diseñado para el desarrollo del proyecto extractivo. Debido a que los responsables del sitio no acreditaron contar con las autorizaciones federales en materia de impacto ambiental emitidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Profepa procedió a la clausura temporal total de las actividades.
Aunado al cierre del predio, la autoridad determinó el aseguramiento precautorio de toda la maquinaria y herramientas localizadas en la zona. Por las irregularidades detectadas, se inició un procedimiento administrativo para determinar responsabilidades y garantizar la normatividad vigente.







