México.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró cinco ejemplares de vida silvestre que eran comercializados sin acreditar su procedencia legal en una feria tradicional del municipio de Banderilla, Veracruz.

La intervención ocurrió tras denuncias que alertaban sobre la venta de fauna silvestre en el recinto ferial. Durante una inspección realizada el 22 de mayo, los inspectores detectaron que los responsables no contaban con la documentación necesaria para demostrar la legalidad de los ejemplares.

Aunque intentaron justificar su comercialización mediante supuestos sistemas de marcaje, únicamente dos animales portaban anillos de fabricación casera sin autorización oficial.

Animales presentaban signos de maltrato

Como resultado del operativo, se aseguraron tres búhos cornudos, una lechuza de campanario y un cocodrilo. Las aves, aún en etapa de polluelo, presentaban zonas sin plumaje y señales de deterioro físico.

En el caso del cocodrilo, las autoridades lo encontraron con el hocico atado para permitir que los visitantes se tomaran fotografías con él. Además, presentaba la pérdida de una pieza dental y una falange mutilada, evidencias de presunto maltrato.

Traslado a unidades especializadas

Canalizaron los cinco ejemplares a Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, donde recibirán atención especializada y condiciones adecuadas para su recuperación.

La Profepa recordó que el búho cornudo y el cocodrilo cuentan con categorías de protección dentro de la legislación ambiental mexicana en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo estatus de “protección especial” y “amenazada”, respectivamente. 

Finalmente, Profepa reiteró que el tráfico ilegal de fauna silvestre puede castigarse con penas de entre uno y nueve años de prisión.