La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantienen acciones permanentes de supervisión, inspección y vigilancia en la Bahía de Ohuira, Sinaloa. El objetivo es garantizar el cumplimiento de la legislación y atender las preocupaciones de las comunidades frente al proyecto de la Planta de Amoniaco en Topolobampo.
La obra fue autorizada originalmente en 2014. Sin embargo, tras una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2021, la Semarnat repuso el procedimiento y realizó una consulta indígena previa, libre e informada en 2022 con el pueblo Mayo-Yoreme. El proceso incluyó a 15 comunidades; 11 manifestaron su consentimiento, mientras que las principales posturas de oposición provinieron de las localidades de Ohuira, Lázaro Cárdenas y Paredones. Tras cumplir la sentencia, la dependencia emitió una nueva autorización condicionada en septiembre de 2022, validada posteriormente por juzgados federales y tribunales colegiados entre 2022 y 2025.
Vigilancia ambiental y atención comunitaria
Las dependencias federales han desplegado diversas acciones para asegurar la sustentabilidad de la región:
- Inspecciones de Profepa: La procuraduría mantiene procedimientos administrativos abiertos en materia de impacto ambiental, cambio de uso de suelo, vida silvestre y Zofemat, tras realizar visitas adicionales entre mayo y junio de 2025.
- Diálogo con los habitantes: Por instrucción de la secretaria Alicia Bárcena Ibarra, una delegación federal recorrió la zona en agosto de 2025. Asimismo, el 28 de mayo de 2026, Josefina Bravo Rangel encabezó una reunión de seguimiento con representantes de la bahía y de Topolobampo para evaluar inquietudes sobre los manglares y la pesca.
Actualmente, la Semarnat y la Profepa continúan revisando los recursos legales interpuestos por las comunidades y la empresa promotora, bajo el compromiso de proteger los ecosistemas costeros.







