n nuevo video obtenido por CNN reveló que el incendio ocurrido en marzo a bordo del USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, fue más devastador de lo que la Armada de los Estados Unidos admitió públicamente. Aunque la institución afirmó inicialmente que el siniestro estaba «controlado» y que el buque operaba al 100%, las imágenes muestran literas destruidas, metal carbonizado y cables expuestos.

Un marinero describió la emergencia en el Mar Rojo como una situación de «luchar o morir», revelando además que el sistema de extinción de incendios falló. Esta versión fue respaldada por un alto funcionario, quien confirmó que el comunicado oficial minimizó el impacto en las capacidades del buque. De hecho, el almirante Daryl Caudle reconoció que el Ford tardó dos días en reanudar sus vuelos y requirió reparaciones temporales en Grecia. La tripulación tardó 30 horas en extinguir el fuego, provocado por una secadora de ropa, dejando a 600 marineros sin dormitorios.

Ataques en el Mar Rojo y fallas de mantenimiento

Durante su despliegue de 11 meses —el más largo desde la Guerra de Vietnam— el portaaviones de 13 mil millones de dólares apoyó operaciones contra Irán y participó en la misión para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela.

  • Amenaza constante: El grupo de ataque enfrentó el asedio de drones y misiles enemigos. Testimonios indican que el barco activaba alarmas de impacto inminente al detectar municiones iraníes.
  • Crisis sanitaria interna: El incendio no fue el único inconveniente; los inodoros colapsaron repetidamente, obligando a la tripulación a cruzar el navío para encontrar baños utilizables.

El USS Gerald R. Ford, joya de propulsión nuclear equipada con un sistema de catapulta electrónica, se encuentra ahora en Norfolk, Virginia. Debido al desgaste y a las reparaciones pendientes, las autoridades estiman que pasará al menos un año antes de que el gigante marítimo pueda volver a zarpar.