El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, de 79 años, se encuentra en «excelente estado de salud» y es «totalmente apto» para continuar ejerciendo sus deberes constitucionales, según el memorando oficial publicado por el Médico del Presidente, el capitán Sean P. Barbabella, tras el examen físico anual realizado en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed.
El reporte destaca una salud cardiovascular óptima; un electrocardiograma mejorado con Inteligencia Artificial estimó que la «edad cardíaca» del mandatario es 14 años menor que su edad cronológica, sin registrar obstrucciones arteriales. En el ámbito neurológico y cognitivo, Trump obtuvo una puntuación perfecta de 30/30 en la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA).
Respecto a sus signos vitales, registró una presión arterial de 105/71 mmHg y un peso de 238 libras (108 kg). El examen físico general resultó normal, con la única excepción de cicatrices en la oreja derecha consistentes con su herida de bala previa, y moretones benignos en las manos atribuidos al uso preventivo de aspirina y a los constantes apretones de manos de su agenda.
Los análisis de laboratorio reportaron niveles normales de glucosa y colesterol, este último controlado con Rosuvastatina y Ezetimiba. El doctor Barbabella concluyó que la abstinencia de por vida del alcohol y el tabaco, sumada a su actividad diaria, respaldan el destacado rendimiento físico y mental del presidente.












