Una jueza federal de Florida ordenó reabrir la demanda por 10,000 millones de dólares interpuesta por el presidente Donald Trump contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS). El fallo invalida un polémico acuerdo previo con el Departamento de Justicia (DOJ) para desestimar el caso a cambio de crear un fondo especial.
Originalmente, ambas partes pactaron cancelar el litigio mediante la creación del Fondo 1776, una bolsa de 1,776 millones de dólares destinada a indemnizar a ciudadanos que alegaran haber sido perjudicados por el gobierno. Con esta maniobra, Trump y el DOJ esquivaron de facto la supervisión de la jueza de distrito Kathleen Williams.
Sin embargo, terceras partes intervinientes denunciaron que este mecanismo «contra la militarización» institucional constituía una simulación jurídica. Tras analizar los recursos, la jueza Williams determinó que existen indicios fundados para sospechar que el carpetazo voluntario «es producto de una colusión y constituye en sí mismo un fraude contra el tribunal«.
La reapertura reactiva el proceso legal en su etapa inicial. Asimismo, Williams ordenó a los abogados de Trump y del DOJ presentar informes exhaustivos que aclaren si el tribunal fue engañado y si ambas partes operan realmente como adversarias legítimas en este juicio.









