Publicidad

El Congreso de la Ciudad de México aprobó, con 40 votos a favor, el dictamen que reforma el Código Penal para el Distrito Federal en materia de extorsión y delitos coercitivos. La iniciativa es parte del Pacto Contra la Extorsión local en coordinación con la Estrategia Nacional de Seguridad de la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.

La reforma introduce el delito de “hostigamiento coercitivo”, que sanciona a toda persona que, mediante violencia física o moral, pretenda obligar a otra a hacer, dejar de hacer o tolerar cualquier acción u omisión. La norma establece penas agravadas y protección reforzada para víctimas en condición de vulnerabilidad.

El dictamen también endurece el castigo al hostigamiento sexual, particularmente cuando se amenaza con difundir contenido íntimo para coaccionar a las víctimas, y combate la violencia en prácticas ilegales de cobranza, sin afectar los derechos legítimos de los acreedores.

El diputado de Morena, Luis Chávez, subrayó que los delincuentes han dejado atras métodos tradicionales para adoptar tecnología de avanzada que les permite engañar, simular identidades y vulnerar la tranquilidad de las familias. Celebró que la reforma incluya sanciones para quienes usen amenazas tecnológicas como la clonación de voz con inteligencia artificial para obtener beneficios ilícitos.

El dictamen se construyó a partir de diez iniciativas de distintas fuerzas políticas, lo que lo convierte en un producto legislativo plural, en el que la propuesta de Morena y de la Jefa de Gobierno encontró eco en el conjunto del Congreso.

La aprobación se inscribe en una estrategia integral que el Gobierno de la Ciudad de México ya despliega en el territorio: visitas casa por casa, asambleas vecinales, atención a pequeños comercios y presencia permanente en los cuadrantes.