El empresario calificó de «irracional» el ajuste crediticio y destacó el enorme potencial de inversión en infraestructura, así como la eficacia de las políticas federales para contener la inflación.
El sector empresarial de la República Mexicana emitió un contundente posicionamiento de respaldo hacia la conducción económica del Estado mexicano, demeritando las recientes valoraciones de riesgo soberano emitidas por agencias financieras extranjeras. El ingeniero Carlos Slim Helú, presidente vitalicio de los consejos de administración de Grupo Carso y América Móvil, cerró filas en torno a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, destacando que el país cuenta con condiciones estructurales óptimas y un dinamismo de inversión que contradice los diagnósticos de los mercados externos.
Durante una conferencia de prensa desahogada este martes 26 de mayo del año 2026, el magnate de las telecomunicaciones reconoció de forma expresa los esfuerzos y la disciplina de la jefa del Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum para salvaguardar la estabilidad macroeconómica del país. Slim Helú valoró positivamente la pericia del Gobierno Federal para articular la atracción de capitales productivos al mismo tiempo que mantiene una batalla efectiva contra las presiones inflacionarias (indicador que se fijó en un 4.11 por ciento durante la primera quincena de mayo).
El inversionista hizo especial hincapié en el acierto de las autoridades hacendarias para contener las fluctuaciones del mercado energético a través de estímulos fiscales a los precios de los combustibles de uso automotriz domésticos, una medida de blindaje que amortiguó los impactos de la crisis petrolera internacional detonada por las hostilidades bélicas en la República Islámica de Irán.
Apuesta por la infraestructura nacional y rechazo a las calificadoras El eje central del pronunciamiento de Slim Helú consistió en una dura crítica hacia la agencia Moody’s Ratings, corporativo que degradó la calificación soberana de México del nivel Baa2 al Baa3 (el peldaño inferior dentro del Grado de Inversión) bajo el argumento de que el endeudamiento bruto público pasó del 39.8 por ciento del Producto Interno Bruto en 2023 al 49.3 por ciento en 2025, debido a los apoyos financieros dirigidos a Petróleos Mexicanos. El empresario calificó esta determinación de «irracional» y sostuvo que las agencias extranjeras cometen un error metodológico al guiarse por criterios restrictivos de unos cuantos analistas en lugar de ponderar la rentabilidad a largo plazo de las megaobras y los proyectos de infraestructura que impulsa la actual administración.
«A mí no me preocupa nada. Son dos o tres gentes las que deciden y lo que deberían de ver es en qué se está invirtiendo. Pero si logramos empezar a invertir y a crecer, como es de esperarse, pues es irracional esa calificación»
Sentenció
México como potencia de inversión y capital humano El presidente vitalicio de Grupo Carso descartó tajantemente que el país enfrente un escenario de asfixia financiera o un freno a la llegada de capitales, tildando de «una barbaridad» las proyecciones que vaticinan riesgos macroeconómicos severos. El magnate afirmó que las condiciones potenciales de México abren la puerta para que el crecimiento de la producción rebase con creces la estimación base del 1.5 por ciento anual a corto plazo.
Para argumentar la viabilidad de sus proyecciones, Slim Helú destacó la extraordinaria competitividad y eficacia de la fuerza laboral mexicana, haciendo un reconocimiento explícito a la incorporación de una gran cantidad de mujeres capacitadas dentro de las cadenas industriales de alta especialización. Concluyó que tanto la inversión pública en conectividad logística como las ventajas del mercado laboral doméstico dotan al régimen de Claudia Sheinbaum de los elementos necesarios para consolidar a México como el polo de desarrollo más atractivo de la región durante este ciclo anual de 2026.









