La era de Mohamed Salah con el Liverpool llegó a su fin este domingo en Anfield en un escenario dividido entre la nostalgia de la despedida y la controversia del vestuario. El astro egipcio disputó su último partido con los Reds frente al Brentford, concluyendo un ciclo de nueve temporadas plagado de éxitos y goles. Sin embargo, los reflectores no solo apuntan a su imponente legado deportivo, sino también a la tensa relación y los cruces de declaraciones que ha mantenido con su entrenador, Arne Slot, en las últimas semanas del campeonato.
El conflicto latente entre la estrella y el técnico neerlandés se intensificó tras un mensaje de Salah donde exigía el retorno del estilo vertical que implementaba Jürgen Klopp, señalando que dicha identidad ofensiva no es negociable. La reacción del entorno del fútbol inglés no se hizo esperar; figuras como Jamie Carragher expresaron su decepción argumentando que las palabras del número 11 fueron un golpe bajo fuera de tiempo, recordando que la prioridad debe ser el club y no el jugador. Por su parte, Wayne Rooney sugirió que Slot debería ejercer su autoridad y dejar al atacante fuera de la convocatoria dominical.
Esta no es la primera vez que el delantero egipcio generaba inestabilidad interna durante la presente campaña. En diciembre de 2025, Salah ya había manifestado públicamente su inconformidad tras ser enviado al banquillo de suplentes por tres encuentros consecutivos, admitiendo en ese momento que no existía relación alguna con Slot. Aquel episodio provocó que el futbolista fuera apartado del grupo por un partido, aunque logró recuperar su puesto tras participar en la Copa de África, manteniendo siempre el respaldo de una afición que incluso le compuso un cántico de identidad que resuena en las tribunas.
A pesar de las turbulencias internas, la importancia de Salah en la historia del Liverpool es incuestionable con sus 257 goles y 9 campeonatos, incluyendo la Champions League de 2019. El equipo necesita amarrar su boleto a la máxima competición europea frente al Brentford, por lo que Arne Slot matizó la polémica el viernes asegurando que ambos comparten el objetivo de buscar lo mejor para la institución. Con el anuncio de su salida pactado desde el mes de marzo, «The Egyptian King» se marcha dejando una historia en el terreno de juego, pero con cuentas pendientes con el cuerpo técnico actual.









