Estambul.- Tres aviones de Turkish Airlines aterrizaron este jueves en Estambul con activistas de la Flotilla Global Sumud que fueron detenidos por Israel tras interceptar sus embarcaciones en aguas internacionales.
A su llegada, los activistas heridos fueron trasladados en ambulancias, mientras que el resto fue recibido por familiares y funcionarios turcos en el aeropuerto.
Varios integrantes denunciaron condiciones degradantes durante su detención.
Naomi, activista de origen judío yemení, aseguró que fueron trasladados en “buques-prisión” y obligados a dormir sobre suelo mojado. Pese a ello, afirmó que lo vivido “no es nada comparado con lo que sufren los palestinos”.
Otra activista identificada como Ashley, de Vietnam, sostuvo que las acciones israelíes reflejan “desesperación”.
Prometen volver a Gaza
Tras su liberación, varios miembros de la flotilla aseguraron que volverán a intentar romper el bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria.
Según medios turcos, los activistas serán sometidos a revisiones médicas y forenses como parte de una investigación abierta por la fiscalía de Estambul.
Tensión diplomática por trato a activistas
Entre los cerca de 430 activistas detenidos había ciudadanos de unos 40 países, incluidos 44 españoles y 74 turcos. El canciller turco, Hakan Fidan, coordinó su salida de Israel mediante vuelos especiales.
La operación provocó críticas internacionales luego de que el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, difundiera un video desde el puerto de Puerto de Ashdod en el que aparecía burlándose de los activistas detenidos y sometidos.
Diversos países europeos convocaron a embajadores israelíes para protestar por el trato dado a los integrantes de la flotilla.









