El sueño de la sexta estrella se pone en marcha para Brasil con la publicación de sus 26 elegidos para la gran cita de Norteamérica 2026. Con el peso de 24 años de ayuno sobre la espalda, el Scratch inicia una nueva travesía donde la resiliencia es la principal bandera. La noticia que hace vibrar a todo el país es la milagrosa recuperación de Neymar Jr, quien desafió al tiempo y a las lesiones para subirse de último minuto al avión mundialista.
Río de Janeiro se vistió de gala en una día de nostalgia donde el pasado y el presente del futbol de ese país se dieron la mano. En medio de un ambiente lleno de mística, Carlo Ancelotti tomó la palabra para anunciar un plantel que prioriza la jerarquía y las batallas ganadas. El estratega italiano confía en que los hombres de mil batallas, comandados por un Neymar de 34 años en su cuarta Copa, guiarán el camino de la redención.
Sin embargo, el camino hacia la gloria siempre exige sacrificios y deja corazones rotos en el trayecto. La exigente lista final marginó de la travesía al eterno Thiago Silva, quien a pesar de sus 41 años y su éxito con el Porto no pudo entrar en los planes, al igual que Antony. La fatalidad también se hizo presente en forma de lesiones, dejando fuera de combate de manera trágica a Rodrygo Goes y al talentoso juvenil Estevao.
La esperanza brasileña se sostiene ahora en un centro del campo blindado por el espíritu incombustible de Casemiro, el eterno mariscal de Ancelotti. En la delantera, la magia y la velocidad pura están garantizadas para enamorar de nuevo al planeta entero. Con el desparpajo de Vinicius Jr, la contundencia de Raphinha y la frescura de Endrick, el ataque amazónico está listo para escribir una página dorada en los libros de historia.










