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La carrera por un lugar en la convocatoria definitiva de la Selección Mexicana para el Mundial 2026 se mantiene al rojo vivo tras las recientes declaraciones de Javier Aguirre. El director técnico aclaró que la lista de 55 jugadores enviada a la FIFA sigue siendo la base para elegir a los 26 guerreros que representarán al país en el torneo. Aunque una base de futbolistas ya entrena de manera anticipada en el Centro de Alto Rendimiento, el estratega mexicano dejó en claro que la competencia se mantendrá vigente hasta el último día permitido por el reglamento.

El estratega rompió con las especulaciones al declarar firmemente que no está casado con ningún jugador ni tiene compromisos adquiridos con jerarquías del pasado. Esta postura busca motivar a todos los elementos elegibles para que mantengan un rendimiento óptimo en sus clubes, sabiendo que un lugar en la justa mundialista depende exclusivamente de su nivel actual. Aguirre puntualizó que la conformación de estas listas siempre genera polémica entre la afición y la prensa, pero asumió la responsabilidad total de las ausencias y sorpresas que puedan presentarse.

El timonel nacional compartió estos conceptos durante un foro deportivo en Monterrey, una de las sedes oficiales del torneo que compartirá la organización con Estados Unidos y Canadá. Acompañado por el comisionado del fútbol mexicano, Mikel Arriola, Aguirre aprovechó el espacio para resaltar que el debut del Tricolor está programado para el 11 de junio frente al combinado de Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México. Este encuentro representará el banderazo de salida para un proyecto que busca romper con la barrera de los octavos de final sufrida en las ediciones de 2002 y 2010.

Para lograr este objetivo histórico, el «Vasco» destacó el respaldo absoluto que ha recibido por parte de las directivas de la liga local, un factor diferencial en comparación con sus etapas anteriores en el banquillo. El entrenador manifestó su felicidad por la total disposición de los dueños de los clubes para facilitar el préstamo de jugadores y ajustar los calendarios en beneficio del representativo patrio. Con esta sinergia institucional y una política de selección basada en el mérito actual, México afina los últimos detalles para encarar el certamen de fútbol más importante del planeta.