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La unidad fue sumergida de manera controlada a 30 km de Mezquital para fortalecer el ecosistema del Golfo de México; servirá como hábitat estratégico para la preservación de especies como el huachinango.

El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), llevó a cabo con éxito el hundimiento controlado del ex-buque japonés Onjuku. La operación, realizada esta mañana a 30 kilómetros de la costa de Mezquital, marca la integración de esta unidad al Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas (SAA).

Restauración de ecosistemas: La iniciativa surge como respuesta a la degradación de los ecosistemas marinos provocada por la sobrepesca, el cambio climático y la actividad portuaria. Al convertirse en una estructura submarina, el Onjuku actuará como un refugio estratégico que permitirá la recuperación de especies comerciales y endémicas, destacando su papel clave en el ciclo de vida del huachinango.

Protocolo de seguridad ambiental: Para garantizar que el buque no represente un riesgo de contaminación, las autoridades siguieron un estricto protocolo de preparación:

  1. Limpieza integral: Se retiraron combustibles, aceites y lubricantes de todos los compartimentos.
  2. Eliminación de contaminantes: Se extrajeron materiales químicos y residuos peligrosos.
  3. Estudios de impacto: La operación contó con dictámenes ambientales previos para asegurar la viabilidad del nuevo arrecife.

Misión cumplida: «El Onjuku inicia una nueva misión: convertirse en el corazón de un nuevo arrecife y eterno guardián de la vida en nuestros mares», señaló la SEMAR en un comunicado. Esta acción no solo beneficia a la biodiversidad, sino que fortalece a las comunidades costeras de Tamaulipas al fomentar la regeneración de las poblaciones marinas y el equilibrio ecológico en el Golfo de México.