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El ciclista español Igor Arrieta (UAE Team Emirates) firmó una de las páginas más épicas del ciclismo moderno al conquistar la quinta etapa del Giro de Italia 2026, disputada sobre un exigente trazado de 203 kilómetros entre Praia a Mare y Potenza. En un día marcado por las inclemencias meteorológicas, la lluvia complicó drásticamente el asfalto italiano, convirtiendo la jornada en una auténtica carrera de supervivencia. El navarro consolidó una escapada de largo aliento que detonó a 62 kilómetros de la línea de meta, seleccionando un grupo perseguidor donde solo el portugués Afonso Eulálio (Bahrain Victorious) fue capaz de mantenerle el pulso mecánico y físico.

El tramo final de la etapa se transformó en un guion cinematográfico plagado de infortunios y giros inesperados para los dos hombres de cabeza. A solo 13 kilómetros del final, durante un descenso sumamente resbaladizo, Arrieta sufrió una aparatosa caída que le hizo perder el liderato y ceder una renta de 30 segundos frente a su rival luso. Sin embargo, el drama continuó cuando el propio Eulálio se fue al suelo poco después debido al pavimento mojado de Potenza, permitiendo que el ciclista de UAE Team Emirates recortara distancias y se reincorporara a la lucha por la victoria de etapa.

La tensión alcanzó su punto máximo a falta de dos kilómetros para la conclusión, cuando Arrieta cometió un error de navegación en una zona de alcantarillado, adentrándose por un desvío equivocado hacia una calle cortada. Este despiste le obligó a frenar en seco, dar la vuelta y ceder valiosos segundos que parecían sentenciar el triunfo a favor de Eulálio. Con un pundonor asombroso, el corredor español firmó una remontada furiosa en el durísimo repecho final de Potenza, devorando los metros de desventaja para adelantar al exhausto ciclista portugués a escasos 150 metros de la pancarta de meta.

A pesar de perder el triunfo parcial en el último suspiro, Afonso Eulálio encontró un premio mayor al cruzar la meta en segunda posición, logrando una ventaja superior a los seis minutos respecto al pelotón principal. Esta histórica renta le otorgó matemáticamente la codiciada Maglia Rosa como nuevo líder general de la ronda italiana, desbancando a Giulio Ciccone.