La Habana.- El Gobierno de Cuba advirtió que una posible intervención militar por parte de Estados Unidos contra la isla desencadenaría una “catástrofe humanitaria” y un “baño de sangre” con víctimas de ambos países.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó en redes sociales que no existe justificación para que Estados Unidos considere a Cuba una amenaza.
Señaló que cualquier intento de cambio de sistema político por la vía militar sería inaceptable y tendría consecuencias graves para ambas naciones.
El funcionario insistió en que una acción militar provocaría una crisis humanitaria de gran escala y responsabilizó a los sectores políticos que, dijo, promueven este tipo de escenarios sin asumir sus consecuencias.
Respuesta a señalamientos desde Washington
Las declaraciones surgen tras comentarios del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien señaló ante el Congreso que Cuba representa una «amenaza para la seguridad nacional» de Estados Unidos debido a la presencia de actores como China y Rusia en la isla.
En la misma línea, el secretario de Estado Marco Rubio ha criticado el uso del territorio cubano por potencias rivales, argumentando que estas actividades ocurren a pocos kilómetros de Florida.
Sanciones, bloqueo y retórica política
Washington ha mantenido presión económica sobre La Habana mediante sanciones, restricciones energéticas y medidas extraterritoriales, además de impulsar exigencias de reformas económicas y políticas.
En este contexto, el presidente Donald Trump ha retomado discursos sobre una postura más dura hacia la isla. Por ejemplo, el pasado 2 de mayo, afirmó durante un mitin en Florida que tomaría el control sobre Cuba «casi de inmediato» y esto sucedería cuando finalice la guerra contra Irán.
Hasta el momento, ambas partes mantienen un intercambio de acusaciones mientras crece la retórica sobre seguridad regional y posibles escenarios de escalada militar.








