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Tras denuncias internas de sus propias compañeras de partido, la CNHJ resolvió que la senadora violó los estatutos al tapizar Tijuana, Mexicali, Tecate y Ensenada con bardas promocionales rumbo a la gubernatura.

Mexicali, Baja California. — La carrera por la sucesión de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda sufrió un inesperado revés interno. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena resolvió frenar la estrategia de posicionamiento territorial de la senadora Julieta Ramírez Padilla, tras considerar que incurrió en actos anticipados de campaña y promoción personalizada.

A diferencia de otros casos donde la oposición es la que denuncia, esta vez el freno vino desde adentro. Dos compañeras de partido presentaron quejas formales ante los órganos internos de Morena, señalando que el despliegue de bardas en los principales municipios del estado rompía con los principios de equidad y los tiempos establecidos por el partido.

Propaganda bajo la lupa: Desde marzo de este año, aparecieron cientos de pintas en Tijuana, Mexicali, Tecate y Ensenada con frases como:

  • «Que sea Julieta»
  • «Julieta Ramírez es la mera mera»
  • «Aquí estamos contigo, Julieta Ramírez»

El ascenso del «Marinismo»: Julieta Ramírez, quien ha tenido un ascenso meteórico a sus 26 años (pasando de asesora a diputada federal y ahora senadora), es identificada como la pieza clave del grupo político de la actual gobernadora. Sin embargo, la resolución de la CNHJ le ordena detener de inmediato la promoción y retirar la propaganda en exteriores, advirtiendo que de continuar con estas prácticas, podría poner en riesgo su elegibilidad para futuros procesos internos.