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Con 65 mil asistentes dentro del recinto y miles más coreando desde las calles, la banda surcoreana paraliza el oriente de la CDMX; Canaco estima ingresos por más de mil 800 millones de pesos tras su visita.

Ciudad de México. — El fenómeno global de BTS alcanzó su punto máximo este sábado durante la segunda de tres presentaciones programadas en el Estadio GNP (antes Foro Sol). Unas 65 mil personas abarrotaron el inmueble, iluminando la noche con las tradicionales Army Bombs al ritmo de éxitos mundiales como «Dynamite» y «Butter».

Un concierto sin fronteras (ni muros):

La demanda por ver a la agrupación fue tan desbordante que la experiencia se extendió más allá de las gradas. Miles de fanáticos que no lograron conseguir boletos (cuyos precios en reventa superaron los 40 mil pesos) se congregaron en las inmediaciones de Río Churubusco. En un hecho inédito para el país, la multitud en el exterior coreó cada canción, siguiendo el espectáculo a través de las pantallas gigantes y el sonido que emanaba del estadio.

Impacto Económico y Político:

La «BTS-manía» no solo es un evento cultural, sino un motor económico masivo:

  • Derrama Económica: La Canaco CDMX estima que los tres conciertos (7, 9 y 10 de mayo) generarán 1,861 millones de pesos en servicios, turismo y comercio.
  • Compromiso a Futuro: Tras la histórica reunión de la banda con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional y el evento masivo en el Zócalo que reunió a 50 mil personas, la mandataria confirmó que el grupo volverá a México en 2027, una noticia que ha servido de bálsamo ante las quejas por el acaparamiento de boletos y la reventa.

​A pesar de las peticiones de los clubes de fans para regular a los revendedores, la euforia se mantiene intacta, consolidando a la Ciudad de México como la capital del K-Pop en América Latina.