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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, encabezó este sábado el tradicional desfile del Día de la Victoria, conmemorando la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, por primera vez en casi dos décadas, el evento destacó por la ausencia de tanques, misiles y armamento pesado, limitando la exhibición técnica a una muestra aérea de aviones de combate.

Durante su discurso ante tropas y líderes extranjeros, Putin elogió el desempeño de sus soldados en Ucrania, afirmando que se enfrentan a una «fuerza agresiva apoyada por el bloque de la OTAN«. El mandatario apeló a la unidad y la fortaleza moral como claves para la victoria, mientras las tensiones regionales se mantienen en niveles críticos.

Un elemento sorpresivo en el marco de esta efeméride fue el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump, quien informó que tanto Rusia como Ucrania accedieron a un alto el fuego temporal (de sábado a lunes) y a un intercambio de prisioneros. Trump calificó esta pausa como el posible “comienzo del fin” de las hostilidades, otorgando un matiz diplomático inédito a una jornada marcada históricamente por el poderío militar ruso.