Este miércoles, el mundo de la comunicación despide a un titán. Ted Turner, el hombre que con su audacia y lengua afilada se ganó el apodo de “The Mouth of the South” (La Boca del Sur), ha fallecido a los 87 años. Turner no solo fue un magnate; fue el visionario que rompió el monopolio de las grandes cadenas y marcó el inicio de una nueva era de los medios, donde la información ya no tenía horario de cierre.
Nacido el 19 de noviembre de 1938 en Cincinnati, Ohio, Robert Edward Turner III fue un rebelde desde joven. Expulsado de la Universidad de Brown por su espíritu indomable, tuvo que madurar abruptamente en 1959, cuando heredó la empresa de publicidad exterior de su padre en medio de una tragedia familiar. Lejos de amedrentarse, Ted utilizó ese legado para cimentar lo que hoy conocemos como la televisión moderna.
La revolución de las 24 horas
Turner entendió antes que nadie el poder del satélite. Tras convertir una pequeña estación UHF en Atlanta en la rentable TBS, lanzó en 1980 una apuesta que muchos calificaron de suicidio financiero: CNN. Fue el primer canal de noticias de 24 horas. Con este movimiento, Turner democratizó el acceso a la actualidad global; ya no había que esperar al noticiero nocturno para saber qué pasaba en el mundo. El “Mouth of the South” había logrado que el planeta entero estuviera conectado en tiempo real.
Su imperio se expandió con la creación de TNT, Cartoon Network y TCM, además de incursiones en el deporte con los Atlanta Braves y los Atlanta Hawks. Pero Ted era más que negocios. Era un aventurero que pilotó el velero Courageous para ganar la Copa América en 1977 y un filántropo que donó mil millones de dólares a la ONU, un gesto que en su momento fue tan audaz como sus declaraciones públicas.
Un final con dignidad y coraje
Su vida personal, incluyendo su mediático matrimonio con Jane Fonda, siempre estuvo bajo los reflectores, al igual que su polémica decisión de «colorizar» clásicos del cine de MGM. Sin embargo, Turner siempre enfrentó las críticas con la misma sonrisa desafiante.
En 2018, el hombre que nunca se quedaba callado compartió con el mundo su diagnóstico de demencia con cuerpos de Lewy. Aun en la vulnerabilidad de la enfermedad, mantuvo la dignidad del capitán que siempre fue. Su fallecimiento marca el cierre de un capítulo dorado en la historia de la prensa y la televisión.
Ted Turner siempre afirmó que lo que lo movía era la «emoción de la caza». Hoy, esa cacería ha terminado, pero su eco permanece en cada pantalla que transmite noticias sin interrupción. Se va el aventurero, se va el provocador, pero queda el legado del hombre que, con una fe inquebrantable en su propia visión, nos enseñó a ver el mundo de una manera completamente nueva. Descanse en paz, el eterno «Mouth of the South».








