Pionyang.- La Constitución revisada de Corea del Norte eliminó todas las referencias a la reunificación con Corea del Sur, en línea con la postura del líder Kim Jong-un de reconocer a ambas naciones como “dos Estados” independientes.
De acuerdo con información de la agencia Yonhap, el nuevo texto redefine el territorio norcoreano sin incluir aspiraciones de unidad, marcando un giro respecto a versiones anteriores.
Ahora, Pionyang define su territorio como el comprendido entre China y Rusia al norte y Corea del Sur al sur, junto con sus aguas y espacio aéreo. Inclusive la reforma no incorpora lenguaje explícito de enemistad hacia Seúl, pese a expectativas previas.
Este cambio ocurre después de que Kim calificara a Corea del Sur como el “Estado más hostil” durante una sesión de la Asamblea Popular Suprema el marzo pasado, y de que en 2024 solicitara modificar la Carta Magna para reflejar esta postura.
Analistas como Lee Jung-chul, profesor de la Universidad Nacional de Seúl, señalan que la ausencia de términos hostiles podría indicar un intento de proyectar a Corea del Norte como un Estado “normal” y abrir la puerta a una posible coexistencia entre ambas Coreas.
Mayor poder para el líder norcoreano
La reforma también fortalece el poder de Kim al consolidarlo como “jefe de Estado” y colocarlo por encima de la Asamblea Popular Suprema, eliminando la facultad del Parlamento de destituirlo.
Además, introduce una cláusula que le otorga control directo sobre el arsenal nuclear, incluyendo la capacidad de delegar su mando, lo que refuerza su autoridad sobre las fuerzas estratégicas.
El nuevo texto constitucional elimina referencias a Kim Il-sung y Kim Jong-il, abuelo y padre del actual líder, respectivamente. Esta medida se alinea con los esfuerzos de Kim Jong-un por consolidar su figura como eje central del poder en el país.







