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La tensión entre los mejores tenistas del mundo y los organizadores de los «Majors» alcanzó un punto crítico tras las declaraciones de Aryna Sabalenka en Roma. La actual número 1 del mundo afirmó que un boicot a los Grand Slams es «inevitable» y representará la «única manera» de asegurar que los jugadores reciban una distribución justa de los ingresos millonarios que generan estos torneos. Junto a figuras como Jannik Sinner, Carlos Alcaraz y Coco Gauff, Sabalenka denunció que, a pesar de los récords de audiencia y patrocinios, la parte proporcional destinada a premios sigue disminuyendo drásticamente.

El conflicto central radica en la disparidad entre las ganancias de los torneos y la compensación de los atletas. Según un comunicado conjunto emitido por los jugadores, el porcentaje de ingresos destinado a premios en Roland Garros caerá a un proyectado 14.9% en 2026, una cifra significativamente menor al 15.5% registrado en 2024. El colectivo de tenistas exige que los Grand Slams se equiparen a los torneos combinados de nivel Masters 1000, los cuales ya destinan el 22% de sus ingresos a la bolsa de premios para los participantes.

Por su parte, la campeona del US Open, Coco Gauff, ha instado a sus compañeros a considerar la sindicalización formal para fortalecer su poder de negociación. Gauff señaló el éxito del sindicato de la WNBA como un modelo a seguir para lograr beneficios que vayan más allá de los premios económicos, incluyendo mejoras en pensiones, seguros de salud y representación directa en la toma de decisiones del circuito. Elena Rybakina también respaldó la postura, enfatizando que el alto impacto de los impuestos reduce aún más las ganancias reales de quienes no pertenecen a la élite financiera del deporte.

A pesar de que la Federación Francesa de Tenis (FFT) anunció un aumento del 10% en la bolsa total de Roland Garros 2026 (alcanzando los 61.7 millones de euros), los jugadores insisten en que «sin nosotros no hay espectáculo» y que el crecimiento del pozo es insuficiente comparado con el aumento del 14% en los ingresos totales del torneo. Mientras el inicio del torneo en París se aproxima este 24 de mayo, la comunidad del tenis internacional permanece a la expectativa de una respuesta oficial de la ITF o de los directores de los cuatro grandes torneos ante esta amenaza de huelga sin precedentes.