La Selección Nacional de México ha emitido un comunicado de emergencia este miércoles 6 de mayo de 2026, estableciendo un ultimátum definitivo para todos los jugadores convocados de la Liga MX. Por instrucciones de Javier Aguirre, cualquier futbolista que no se reporte en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) antes de las 20:00 horas de hoy quedará oficialmente fuera de la lista para la Copa del Mundo 2026. Esta medida busca frenar la crisis interna desatada por las exigencias de diversos clubes que intentan retener a sus figuras para los compromisos locales e internacionales de esta semana.
El conflicto escaló tras el permiso especial otorgado a Alexis Vega y Jesús Gallardo para reintegrarse al Toluca y disputar hoy la semifinal de vuelta de la Concacaf Champions Cup frente al LAFC. Esta concesión rompió el acuerdo de exclusividad de 30 días previos al Mundial, provocando una reacción inmediata de Amaury Vergara, dueño del Club Guadalajara. Vergara ordenó la salida de sus cinco seleccionados, argumentando una falta de equidad deportiva, lo que dejó el campamento del «Vasco» Aguirre en una situación de inestabilidad sin precedentes a pocos días del debut mundialista.
En el aspecto deportivo, la tensión se concentra esta noche en el Estadio Nemesio Díez, donde el Toluca de Mohamed busca remontar un marcador global de 2-1 con la ayuda de la posible participación de sus seleccionados reintegrados . Mientras tanto, en las instalaciones de las Chivas, jugadores clave como Roberto Alvarado y el joven Armando «Hormiga» González se encuentran en una encrucijada legal y profesional, divididos entre la obediencia a su club para encarar la Liguilla contra Tigres y el cumplimiento del llamado nacional que representa su última oportunidad de asistir al Mundial.
La Federación Mexicana de Fútbol se encuentra bajo fuego cruzado, intentando mantener la disciplina en un plan de trabajo que incluye amistosos cruciales contra Ghana, Australia y Serbia. El desenlace de este conflicto en las próximas horas determinará no solo la conformación final de la plantilla dirigida por Aguirre, sino también la autoridad de la FMF frente a los dueños de los equipos. Por ahora, el mensaje es claro: la prioridad absoluta es la Selección Nacional, y cualquier desacato hoy significará el fin del sueño mundialista para los involucrados.







