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Chase Elliott ha redefinido las expectativas de su rendimiento al lograr su segunda victoria de la temporada 2026 en apenas 11 carreras. Al imponerse en la Würth 400 en Texas Motor Speedway este domingo, el piloto del Chevrolet n.º 9 alcanzó un logro de precocidad sin precedentes en su trayectoria de 11 años en la NASCAR Cup Series. Su marca anterior de rapidez para obtener dos triunfos databa de 2022, cuando necesitó 17 competencias para llegar a esa cifra.

La victoria en el óvalo de Texas fue una exhibición de dominio táctico, donde Elliott lideró un máximo de 87 vueltas y se adjudicó la Etapa 2. El desenlace de la carrera se definió en un emocionante sprint final de cuatro vueltas; Elliott aprovechó un empuje crucial de su compañero de equipo Alex Bowman para superar a Denny Hamlin por un margen de solo 0.407 segundos. Curiosamente, sus dos triunfos de este año han tenido a Hamlin como escolta en el segundo puesto.

Este éxito en Texas complementa su primer triunfo de la temporada obtenido en Martinsville Speedway el 29 de marzo. En aquella ocasión, una estrategia agresiva de pits le permitió tomar el liderato definitivo a falta de 68 vueltas, rompiendo una sequía inicial para Hendrick Motorsports y entregando a Chevrolet su primera victoria del año. Con estos resultados, Elliott se une a Tyler Reddick como los únicos pilotos con múltiples victorias en lo que va de 2026.

Gracias a este arranque fulgurante, Elliott ha escalado hasta la tercera posición de la clasificación general con 409 puntos. Sus estadísticas acumuladas tras 11 fechas reflejan una consistencia envidiable, sumando 5 finales en el Top 5 y 7 en el Top 10. Con el impulso de Texas, el campeón de 2020 se perfila no solo como un contendiente seguro para los Playoffs, sino como el máximo referente de su equipo en la lucha por el título regular.