Este lunes, comenzó formalmente el juicio penal contra el exreceptor de los New England Patriots, Stefon Diggs, en el Tribunal de Distrito de Norfolk en Dedham, Massachusetts. El proceso inició con la selección de los seis ciudadanos que integrarán el jurado, un trámite que avanzó con rapidez bajo la dirección de la jueza Jeanmarie Carroll. Diggs, quien se presentó en la corte vistiendo un traje oscuro, enfrenta cargos de estrangulamiento o asfixia, así como de agresión y lesiones, tras declararse inocente de todas las acusaciones.
El caso se centra en un altercado ocurrido el 2 de diciembre de 2025 en la residencia de Diggs. Según la fiscalía, una chef personal del jugador denunció que, tras una discusión por pagos atrasados, el deportista la golpeó en el rostro y la sujetó por el cuello con el antebrazo, impidiéndole respirar con normalidad. Los fiscales planean presentar testimonios limitados pero directos, incluyendo el relato de la presunta víctima y el del oficial de policía que recibió la denuncia original dos semanas después del incidente.
Por su parte, la defensa de Stefon Diggs sostiene que las acusaciones son infundadas y forman parte de una estrategia para obtener beneficios económicos en medio de una disputa laboral. Los abogados del jugador han adelantado que presentarán testimonios de personas que se encontraban en la propiedad el día de los hechos y que aseguran no haber presenciado violencia física alguna. Asimismo, el equipo legal busca desacreditar la versión de la denunciante mediante el análisis de comunicaciones electrónicas previas al altercado.
El desenlace de este juicio, que se estima durará entre dos y tres días, es crítico para el futuro profesional del receptor de 32 años. Tras ser cortado por los Patriots en marzo de 2026 debido a estos problemas legales, Diggs permanece actualmente como agente libre en la NFL. Aunque su desempeño deportivo en la última temporada fue de alto nivel, las organizaciones de la liga han mantenido distancia a la espera de un veredicto que determine si el veterano podrá continuar su carrera o enfrentará consecuencias penales severas.







