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Londres.- Alrededor de 300 integrantes de la comunidad judía se manifestaron este jueves frente a la residencia del primer ministro británico, Keir Starmer, para exigir un plan urgente de protección ante el incremento de ataques antisemitas en el país.

La movilización fue convocada por la organización Campaña contra el Antisemitismo (CAA), luego de que dos hombres judíos de 34 y 76 años fueran apuñalados en el barrio londinense de Golders Green, hecho calificado como ataque terrorista por autoridades locales.

Durante la protesta, los asistentes portaron banderas del Reino Unido, de Israel y de inglesa de San Jorge, además de pancartas en las que advertían que “el odio a los judíos es una emergencia nacional” e incluso apelaban directamente a Starmer: «Primer ministro, ¿cuál es su plan?».

Críticas directas al Gobierno británico

El director de investigación de la CAA, Stephen Silverman, acusó al primer ministro de no atender la convocatoria pese a encontrarse cerca de su residencia, y de no presentar un plan claro frente al aumento del antisemitismo.

El propio Starmer anunció un paquete de 25 millones de libras (unos 29 millones de euros) para reforzar la seguridad de la comunidad judía, aunque su visita posterior a Golders Green fue recibida con abucheos y consignas de protesta.

Tensiones políticas y exigencias más duras

Entre los manifestantes se escucharon consignas como “vergüenza” dirigidas al Gobierno. La CAA exigió además medidas más severas, incluyendo la ilegalización de la Guardia Revolucionaria iraní y a los Hermanos Musulmanes, a quienes acusan de «patrocinar el terrorismo«.

También participó el exministro conservador Jacob Rees-Moog, quien pidió la expulsión del embajador iraní en el Reino Unido, Seyed Ali Mousavien, tras una publicación en Telegram en la que presuntamente trataba de reclutar mártires en nombre de Irán.

Aumenta la alerta terrorista en el país

En medio de la tensión, el Gobierno británico elevó el nivel de amenaza terrorista a “grave”, lo que implica una alta probabilidad de nuevos ataques.

La decisión responde al atentado en Golders Green y a una serie de incidentes recientes contra la comunidad judía en el contexto del conflicto en Oriente Medio.