Ráfagas de viento de hasta 25 metros por segundo y nevadas intensas provocaron la caída de más de 100 árboles, cortes de energía y el retraso masivo de vuelos y trenes en la región moscovita.
Moscú, Rusia. El clima ha dado un vuelco drástico en el este de Europa. El Servicio Meteorológico de Rusia elevó hoy la alerta a nivel naranja ante condiciones climáticas «peligrosas» que han sepultado a Moscú bajo una capa de diez centímetros de nieve. El fenómeno, caracterizado por ráfagas de viento huracanadas, ha causado daños materiales significativos y ha puesto en riesgo la integridad de los ciudadanos.
Impacto de la tormenta:
- Saldo humano: Al menos 30 personas resultaron heridas debido al desprendimiento de ramas de árboles cargadas de aguanieve. Las autoridades han reportado la caída de 110 árboles que afectaron vehículos y mobiliario urbano.
- Colapso en el transporte: El aeropuerto internacional de Vnúkovo reportó retrasos masivos debido a que la visibilidad cayó por debajo de los mil metros. Asimismo, los trenes de cercanías sufrieron demoras de hasta dos horas y media.
- Daño ecológico: El jardín botánico de la ciudad informó daños graves en magnolias y cerezos que ya habían florecido, mientras que en la periferia se reportan interrupciones en el servicio eléctrico por la acumulación de nieve en el cableado.
Las autoridades de la Alcaldía de Moscú emitieron un aviso urgente a los automovilistas que ya habían realizado el cambio a neumáticos de verano para que eviten conducir o lo hagan con extremo cuidado, priorizando el uso del transporte público ante el riesgo de derrapes y bloqueos.







