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El subsecretario de Estado, Jacob Helberg, anunció la creación de una plataforma masiva para asegurar cadenas de suministro de minerales críticos y semiconductores; el proyecto equivale en tamaño a un tercio de Manhattan.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Gobierno de Filipinas formalizaron planes para establecer una histórica Zona de Seguridad Económica en el Corredor Económico de Luzón. Con una extensión de 4,000 acres (aprox. 1,600 hectáreas), este centro industrial será el primero de su tipo bajo la iniciativa Pax Silica, diseñada para blindar los insumos vitales de las empresas estadounidenses y sus aliados.

Pilares del proyecto:

  • Estrategia «Forward Deployed»: A diferencia de las zonas francas tradicionales, este hub funcionará como una «base industrial avanzada» en el Indo-Pacífico, fusionando el marco legal y de contratos de EE. UU. con los recursos y la fuerza laboral filipina.
  • Minerales Críticos: Filipinas aprovechará sus vastas reservas de níquel, cobre, cromita y cobalto, esenciales para la transición energética y la industria de defensa, procesándolos directamente en la zona para alimentar las cadenas de suministro globales.
  • Infraestructura de Nueva Generación: El hub está diseñado para ser «nativo de Inteligencia Artificial» (AI-native), integrando transporte, energía limpia y redes digitales avanzadas para acelerar la inversión de alta tecnología.

Un modelo de Estado como «Producto»:

El subsecretario Jacob Helberg destacó que esta estrategia busca que los «productos estatales» estadounidenses —instituciones transparentes y seguridad jurídica— compitan globalmente para desplazar las cadenas de suministro concentradas en regiones de riesgo. Esta zona en Luzón pretende ser la primera de una «constelación» de sitios industriales integrados en varios continentes.