El sumo pontífice expresó su firme solidaridad con quienes abogan por la abolición de la pena de muerte en los Estados Unidos y el resto del mundo. A través de un mensaje emitido durante el evento conmemorativo del 15 aniversario de la abolición de este castigo en el estado de Illinois, el Papa León XIV reafirmó que la vida humana debe ser protegida por ser considerada natural y sagrada desde su concepción hasta su fin natural.
El pontífice destacó que los sistemas de detención modernos han demostrado ser lo suficientemente eficaces para proteger a la ciudadanía sin necesidad de recurrir a la ejecución. Según sus palabras, estos mecanismos permiten garantizar la seguridad pública sin privar por completo a los culpables de la posibilidad de redención y arrepentimiento.
En sintonía con la doctrina actual, recordó que «la pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona». Finalmente, celebró la histórica decisión tomada en Illinois en 2011 e instó a los fieles y líderes globales a trabajar incansablemente por esta causa justa, inspirando un mayor reconocimiento del valor intrínseco de cada ser humano.







