Durante la colocación de la primera piedra del proyecto Pacífico Mexinol, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, celebró una inversión histórica de 3,300 millones de dólares. No obstante, el diplomático lanzó una advertencia clara: la seguridad energética de Norteamérica depende de la transparencia y de la erradicación de la corrupción.
Esta tarde se formalizó el inicio de la construcción de Pacífico Mexinol, un complejo industrial que se perfila como la instalación de metanol de emisiones ultra bajas más grande del mundo. En el evento, el embajador Ronald Johnson destacó que este proyecto es fruto de la cooperación y el diálogo impulsado por los presidentes Donald Trump y Claudia Sheinbaum.
Con una inversión estimada en 3.3 mil millones de dólares y una fecha proyectada de inicio de operaciones para 2029, Mexinol representa no solo un hito industrial, sino un pilar para la soberanía energética de la región.
Seguridad energética y soberanía regional
El embajador Johnson subrayó que, bajo la visión del presidente Trump, la energía es sinónimo de poder y seguridad. Al controlar los recursos energéticos, Norteamérica fortalece su autosuficiencia frente a mercados externos.
«Este proyecto contribuye a que nuestra región sea más competitiva y esté mejor preparada. El futuro pertenece a empresas que están dispuestas a invertir e innovar, a menudo con mayor rapidez y eficiencia que los gobiernos», afirmó el diplomático, resaltando que México y Estados Unidos mantienen la relación económica más importante del mundo, con un intercambio comercial de 873 mil millones de dólares anuales.
El mensaje contra la corrupción y la extorsión
A pesar del optimismo económico, Johnson fue enfático al señalar que el flujo de capital es sensible a las condiciones del entorno institucional. Comparó la inversión con el agua, advirtiendo que esta se agota cuando no existen reglas claras.
- Transparencia: El embajador señaló que ninguna empresa destinará recursos donde la rendición de cuentas sea opcional o las reglas sean ambiguas.
- Impacto de la corrupción: «La corrupción no solo ralentiza el progreso, sino que lo distorsiona. Aumenta costos y erosiona la confianza de los mercados», sentenció.
- Cero tolerancia: Fue directo al declarar que, para que el futuro compartido sea prometedor, la extorsión y las prácticas ilícitas no pueden tener cabida en la relación bilateral.
Con este discurso, Estados Unidos reafirma su apoyo a los grandes proyectos de infraestructura en México, siempre que se garantice un marco de certidumbre jurídica y combate frontal a la impunidad.







