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Oscar De La Hoya y Nico Ali Walsh, nieto de Muhammad Ali, testificaron este miércoles ante el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de EE. UU. para oponerse a la Ley de Revitalización del Boxeo Muhammad Ali (H.R. 4624). Ambos denunciaron que la reforma, ya aprobada por la Cámara de Representantes, permitiría la creación de Organizaciones Unificadas de Boxeo (UBO), entidades que concentrarían el poder de promoción, rankings y títulos en una sola corporación. Según De La Hoya, este cambio prioriza los beneficios empresariales sobre la seguridad y el control de carrera de los boxeadores, emulando el modelo de liga cerrada de la UFC.

Nico Ali Walsh fue especialmente contundente al defender el legado de su abuelo, afirmando que el nuevo proyecto socava el «muro de fuego» de la ley original de 2000 que separa a promotores de managers para evitar conflictos de interés. El joven boxeador advirtió que, en un sistema centralizado, la libertad de elección del peleador se vuelve «teórica, no real», y solicitó formalmente que, de aprobarse la ley en su forma actual, se le retire el nombre de Muhammad Ali por considerarla una traición a sus principios. Walsh comparó la situación actual de los ingresos, señalando que en el boxeo abierto los atletas pueden recibir hasta el 80% de las ganancias, frente al menos del 20% habitual en modelos de monopolio.

Por su parte, los defensores de la ley, representados en la audiencia por el presidente de la WWE y ejecutivo de TKO Group, Nick Khan, argumentaron que el boxeo necesita modernizarse para sobrevivir. Khan sostuvo que las UBO ofrecerían una alternativa necesaria para limpiar el caos de los múltiples cinturones y organismos actuales, creando un sistema más estructurado y atractivo para los aficionados. El proyecto de ley también incluye mejoras en los estándares médicos nacionales, como requisitos de seguros de salud más altos y exámenes neurológicos anuales obligatorios.

La reforma enfrenta ahora un futuro incierto en el Senado tras el rechazo público de figuras legendarias y del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), que alerta sobre la pérdida de pluralidad en el deporte. Mientras los legisladores evalúan el impacto de centralizar el poder en manos de grandes corporaciones como TKO Group, De La Hoya concluyó que la ley original ha servido como la única barrera real contra la explotación durante un cuarto de siglo. El debate continuará en las próximas semanas mientras se decide si el boxeo mantendrá su modelo de mercado abierto o se transformará en una estructura de liga privada.