El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó este miércoles su respaldo total a la decisión de revocar las credenciales de un oficial de seguridad de los Estados Unidos que operaba en territorio brasileño. El mandatario calificó la acción como una medida de reciprocidad diplomática necesaria tras la reciente expulsión de un funcionario brasileño por parte del gobierno de Donald Trump.
Durante un acto oficial para la contratación de mil nuevos agentes de la Policía Federal, Lula felicitó públicamente al director general de la corporación, Andrei Rodrigues, por su postura firme. «Lo que ellos hicieron con nosotros, lo vamos a hacer con ellos, esperando que estén dispuestos a volver a conversar y que las cosas vuelvan a la normalidad», afirmó el mandatario.
Origen del conflicto: El caso Marcelo Ivo de Carvalho
La crisis diplomática se desencadenó luego de que Washington ordenara la salida de Marcelo Ivo de Carvalho, delegado de la Policía Federal que fungía como enlace con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Miami. Las autoridades estadounidenses acusaron a Carvalho de «manipular» el sistema migratorio para fines políticos, vinculándolo específicamente con las gestiones para la extradición de Alexandre Ramagem.
Ramagem, exjefe de inteligencia durante el gobierno de Jair Bolsonaro, se encuentra prófugo en Estados Unidos tras ser condenado a 16 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado de 2023. La Casa Blanca calificó las acciones del delegado brasileño como una «cacería de brujas política», lo que derivó en su expulsión sumaria.
Implicaciones de la medida brasileña
El director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, aclaró que la retirada de credenciales al agente estadounidense —cuya identidad se mantiene bajo reserva por la Cancillería— le impide el acceso a las unidades de la corporación en Brasilia y a las bases de datos compartidas.
En el evento, que contó con la presencia del ministro de Justicia, Wellington Lima e Silva, se enfatizó que Brasil no busca una ruptura definitiva, sino el respeto a los acuerdos bilaterales. «Es la aplicación del principio de reciprocidad; el acceso que nuestro delegado perdió en Miami es el mismo que el agente estadounidense pierde ahora en Brasil», concluyó Rodrigues.







