La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó este miércoles que la administración del presidente Donald Trump ha decidido formalizar una extensión del alto el fuego respecto a las tensiones con Irán. En un mensaje directo a los medios de comunicación, la portavoz enfatizó que esta medida representa una oportunidad estratégica para que el gobierno iraní ajuste su postura diplomática y cumpla con los estándares internacionales exigidos por Washington.
Leavitt fue tajante al señalar que «Irán es quien necesita ponerse las pilas«, subrayando que la Casa Blanca no cederá en sus condiciones de seguridad. Reiteró que el presidente Trump ha mantenido una postura firme y transparente desde el inicio de las negociaciones, estableciendo líneas rojas innegociables para proteger los intereses estadounidenses y la estabilidad regional.
«El Presidente optó por extender el alto el fuego porque esperamos resultados concretos. Estados Unidos y el presidente Donald Trump hemos sido muy claros en nuestras exigencias y en lo que necesitamos ver», sentenció la funcionaria. Con esta prórroga, la Casa Blanca traslada la responsabilidad de evitar una escalada bélica directamente a Teherán.







