El Leicester City ha consumado oficialmente su descenso a la EFL League One, la tercera categoría del fútbol inglés, tras empatar 2-2 frente al Hull City en el King Power Stadium. A falta de disputarse las últimas jornadas del Championship, el conjunto de los «Foxes» ya no cuenta con posibilidades matemáticas de alcanzar la zona de permanencia. Este resultado marca un punto negativo para la institución, que apenas hace diez años celebraba el título de la Premier League y hace nueve competía en los cuartos de final de la Champions League.
El partido decisivo estuvo cargado de dramatismo; a pesar de que el Leicester logró remontar momentáneamente con goles de Jordan James y Luke Thomas, un tanto definitivo de Oli McBurnie para el Hull sentenció el empate que selló su destino. La temporada del equipo estuvo marcada por la irregularidad deportiva y un duro golpe administrativo: la pérdida de seis puntos tras ser sancionados por violar las normas de rentabilidad y sostenibilidad financiera de la liga, una apelación que el club perdió definitivamente a principios de este mes.

Esta caída representa el segundo descenso consecutivo para el equipo, que apenas en la campaña 2024-25 competía en la máxima categoría. Se trata de una situación casi inédita para el club, que solo ha visitado la tercera división una vez en sus 142 años de historia (temporada 2008-09). La crisis financiera derivada de mantener una nómina de alto costo en la segunda división, sumada a la falta de resultados bajo la dirección técnica de Gary Rowett, ha llevado al club a este punto crítico de su historia moderna.
Tras confirmarse la noticia, el presidente Aiyawatt Srivaddhanaprabha emitió un comunicado asumiendo la responsabilidad total por la gestión deportiva y administrativa. Se espera que el próximo mercado de fichajes traiga una reestructuración profunda, con la salida de jugadores de alto perfil que el club ya no podrá costear en la League One. La afición, que llenó el estadio en un intento desesperado por apoyar al equipo, ahora enfrenta la incertidumbre de una categoría que exigirá una reconstrucción total para intentar un ascenso inmediato.







