La Universidad Nacional Autónoma de México manifestó su profunda preocupación por las repercusiones humanas del conflicto entre Estados Unidos y diversas naciones de Medio Oriente. La institución realizó un exhorto urgente para consolidar y respetar la tregua vigente desde el pasado 8 de abril, instando a las potencias involucradas a sustituir el despliegue bélico por canales de diálogo diplomático que conduzcan a una resolución pacífica y permanente.
La máxima casa de estudios fue enfática al condenar cualquier ofensiva armada que impacte de forma directa en la infraestructura civil y zonas de resguardo. El pronunciamiento rechaza tajantemente los ataques perpetrados contra hospitales, centros educativos y zonas residenciales, calificando estos actos como inadmisibles y contrarios a los valores de la coexistencia internacional.
Fiel a su vocación humanista, la UNAM reiteró que la paz es la condición indispensable para alcanzar el desarrollo, la justicia y la dignidad de la humanidad. Este llamado se fundamenta en la tradición histórica de la universidad como defensora del derecho internacional, subrayando que la protección de la población civil debe ser la prioridad absoluta en cualquier escenario de crisis global.







