Saltar al contenido principal
Publicidad

Lee Jae-myung comparó un video de presuntos abusos militares con el Holocausto y las «mujeres de consuelo», provocando duras críticas de la oposición que califica su gestión como un «desastre diplomático».

El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, enfrenta una intensa controversia internacional tras publicar en su cuenta de X un video que mostraba presuntos abusos de las Fuerzas de Defensa de Israel contra ciudadanos palestinos. El incidente ha escalado rápidamente a nivel diplomático debido a que el mandatario compartió la grabación antes de comprobar su autenticidad o contexto temporal.

Cronología de la Controversia:

  • Difusión Inicial: El viernes 9 de abril, Lee compartió un video donde se afirmaba que soldados israelíes torturaron y arrojaron a un niño desde un tejado. En su mensaje, el presidente comparó los hechos con tragedias históricas como el Holocausto judío, la esclavitud sexual de las «mujeres de consuelo» y diversos asesinatos en tiempos de guerra.
  • Rectificación: Horas más tarde, el mandatario indicó que las imágenes correspondían a hechos de septiembre de 2024 y que se trataba de la manipulación de un cadáver, no de una persona viva. Aunque calificó el hallazgo como «un poco tranquilizador», subrayó que la profanación de cuerpos sigue siendo una violación al derecho internacional humanitario.
  • Críticas de la Oposición: El líder del Partido del Poder Popular, Jang Dong-hyeok, arremetió contra el presidente por utilizar «noticias falsas» que ponen en riesgo la relación bilateral con Israel. Jang reveló que las imágenes corresponden en realidad a un reporte de prensa extranjera de hace dos años, sin relación directa con el conflicto bélico actual.

Reincidencia Diplomática: La oposición recordó que este no es el primer tropiezo de Lee Jae-myung en redes sociales. En febrero, un mensaje publicado por el mandatario en camboyano provocó una protesta formal del gobierno de Camboya. Ante estos antecedentes, Jang Dong-hyeok señaló que el presidente se está perfilando no como un experto, sino como un «desastre diplomático» para la nación.