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El mandatario cubano denunció una campaña psicológica de Estados Unidos para amedrentar al pueblo; afirma que, aunque el diálogo es difícil, la isla mantiene disposición al combate ante una posible intervención militar.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseveró que su administración no aspira a un conflicto armado, pero enfatizó que existe la responsabilidad histórica de defender la soberanía de la isla ante las crecientes amenazas de intervención por parte de Estados Unidos. En declaraciones ofrecidas este sábado, el mandatario respondió a los reportes sobre planes del Pentágono para una posible incursión militar en territorio cubano.

Defensa y Resistencia: Díaz-Canel puntualizó que el objetivo de su gobierno es evitar sorpresas y derrotas, asegurando que, de concretarse una agresión, «va a haber combate y disposición para defender el país». El líder cubano calificó los pronunciamientos de Washington como una «campaña psicológica» diseñada para amedrentar a la ciudadanía, aunque reconoció que una invasión militar permanece dentro de las intenciones del gobierno estadounidense.

El Estado del Diálogo: Pese a la retórica belicista que ha escalado en la última semana, el mandatario cubano no cerró la puerta a la diplomacia.

  • Posibilidad de Entendimiento: Díaz-Canel calificó el diálogo bilateral como «difícil pero posible», siempre que se base en los principios de reciprocidad, respeto e igualdad.
  • Diferencias Ideológicas: El presidente señaló que ambas naciones podrían ser «aportadoras» si lograran construir una relación civilizada que supere las diferencias ideológicas y aleje a los pueblos de la confrontación.